09 junio 2015

ERIK BISTRO

ERIK BISTRO, CON MARGEN DE MEJORA

El restaurante Erik Bistro es uno de los sitios que tenía pendientes de conocer y tuve la oportunidad de visitarlo en un servicio de cenas hace bien poco.

Todo a priori tiene muy buena pinta, tanto el local con una bonita terraza como la comida confeccionada por el chef belga Erik Leutscher.

Quizás fui con expectativas de salir encantado sin embargo es cierto que la sensación con la cual salí fue de poder mejorar aún, especialmente en la comida.

Ciertamente el sitio es muy agradable y está localizado en la antigua casa Serrella, en la Albufereta. Se trata de una casa con paredes de piedra y un jardín con encanto que aprovechan para terraza dividiendo el espacio en diferentes ambientes. Nosotros, por ser de noche, decidimos cenar dentro en una pequeña mesa junto a una ventana que daba al jardín.

Pedimos unas croquetas de roquefort que no estaban mal del todo, no demasiado fuertes. Después continuamos con unos mejillones gratinados que resultaron ser pequeños (algo lógico por otra parte dada la época en que estábamos) y, aunque buenos, eché de menos más sabor a mar. También nos trajeron una tosta de sardina ahumada sobre tomate que le faltaba una mejor terminación y marinado. 
Finalizamos con un steak tartar que previamente a la preparación nos preguntaron por el nivel de picante y tuvieron la cortesía de darnos a probar un poco antes del emplatado final. Estuvo correcto.

La carta de vinos es muy poco arriesgada con vinos clásicos sin mucha variedad.

El servicio estuvo en todo momento correcto salvo algún detalle de higiene personal.

Los precios ajustados junto con la gracia del local hacen pasar un buen rato aunque como he dicho al principio la sensación fue de poder mejorar aún. 
Esperemos que sigan trabajando y que puedan pulir esos pequeños detalles que les lleven a dar un paso más allá.

Foto : anónimo


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